Conpy Basque, ha desarrollado una metodología propia para la detección de oportunidades, proyectos o iniciativas que potencien la creación de empleo y actividad empresarial vinculada a la sostenibilidad, la tecnología y la energía.

Esta metodología se basa en un análisis empresarial del negocio así como en la capacidad de impulso y reactivación empresarial.

 

Partiendo de un estudio de la situación y capacidades actuales, analizando el marco estratégico de la empresa/actividad y de su cadena de valor, se identifican las oportunidades o necesidades que podrían ser cubiertas por otros agentes.

Identificadas las oportunidades se desarrolla una proyección de la efectividad de las mismas en función a la situación real de la empresa visualizando el futuro desarrollo de las mismas y los recursos que hiciesen falta para ello.

El objetivo principal de este proceso es potenciar el crecimiento y la cooperación abriendo nuevas vías de negocio.

La metodología se apoya en un conocimiento de las necesidades reales de la empresa y su dirección así como en el análisis del mercado y del nivel de oportunidades que pueda ofrecer.

Dentro del análisis básico inicial se tienen en cuenta diferentes aspectos de la organización y capacidad de la empresa tanto a nivel productivo como de organización o incluso comercial.

Posteriormente se analiza el marco estratégico de la empresa con el fin de evaluar la capacidad de la misma frente a la situación real de su mercado. Dentro de este análisis se profundiza en el grado de profesionalización, de impacto tecnológico, energético, de rentabilidad, de competitividad y otros aspectos fundamentales para el desarrollo de la actividad y el mercado de la empresa.

Con este trabajo pretendemos posicionar a las empresas en tres niveles posición avanzada, posición mejorable o posición deficiente estableciendo un indicador de referencia con el objetivo de evaluar la repercusión de posibles acciones o planes así como comparar la situación de la empresa con su posible competencia o el entorno.

Y por último, se evalúa la cadena de valor de la empresa, analizando los 25 puntos más relevantes de la misma

Con el análisis de los resultados obtenidos y con la realización de reuniones técnicas con la dirección de las empresas se establecen unas conclusiones generales que sirven de base para definir las posibles áreas de reactivación y se plantean diferentes retos a corto, medio y largo alcance.

Estos retos se definen y establecen fijando un alcance medible que permita evaluar el resultado o nivel de satisfacción frente al reto planteado.

Los retos pueden ser orientados hacia la creación de empleo directo o indirecto, hacia la creación de sinergias con empresas del sector o del entorno, con la utilización directa o indirecta de la energía, la sostenibilidad y/o la tecnología o un compendio de todas las derivadas anteriores.

La empresa recibe un planteamiento estratégico basado en un análisis de su situación, de sus debilidades, oportunidades y fortalezas respecto al mercado y una serie de iniciativas evaluadas que deberían impulsar activamente el punto de partida inicial.

El objetivo de este proceso es la localización de proyectos, iniciativas o actividades que desarrolladas paralelamente a la actividad principal de la empresa analizada, que permita generar nuevos modelos de actividad o negocio potenciando con ello la creación de puestos de trabajo vinculados a la utilización de las energías renovables, la sostenibilidad y/o la tecnología.

Si quieres participar dentro de este proyecto la primera consulta es totalmente gratuita y un equipo de consultores se acercará a tu empresa para evaluar la viabilidad de este proceso. Consúltanos sin compromiso.